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El ROIC (Return on Invested Capital) mide la rentabilidad que genera una empresa en relación con el capital total invertido en el negocio, incluyendo tanto deuda como patrimonio neto destinados a la actividad operativa. Se calcula dividiendo el beneficio operativo después de impuestos entre el capital invertido, y se considera uno de los ratios más completos para evaluar la eficiencia real en la generación de valor.
Su principal virtud frente a otros ratios de rentabilidad es que se centra específicamente en el capital destinado a la actividad operativa del negocio, excluyendo partidas no operativas del balance que podrían distorsionar la lectura de la eficiencia real del core del negocio.
| Ratio | Qué mide |
|---|---|
| ROA | Rentabilidad sobre el total de activos del balance |
| ROE | Rentabilidad sobre el patrimonio de los accionistas |
| ROIC | Rentabilidad sobre el capital invertido específicamente en la actividad operativa |
Por qué el ROIC se compara habitualmente con el WACC
La comparación más relevante para interpretar el ROIC es contrastarlo con el WACC (coste medio ponderado de capital) de la empresa: si el ROIC supera al WACC, la empresa está generando valor real para sus inversores, ya que la rentabilidad obtenida supera el coste de los recursos empleados; si el ROIC queda por debajo del WACC, la empresa está destruyendo valor, aunque su beneficio contable sea positivo, ya que no está compensando adecuadamente el coste de su capital.
Por qué muchos inversores de calidad consideran el ROIC como referencia clave
Inversores centrados en identificar negocios con ventajas competitivas duraderas (moats) prestan especial atención a empresas capaces de mantener un ROIC elevado de forma sostenida en el tiempo, ya que esa capacidad de generar rentabilidad consistentemente por encima del coste de capital suele reflejar una posición competitiva sólida y difícil de replicar por la competencia.
Cómo se aprende a evaluar la creación real de valor de una empresa con criterio
Comparar el ROIC con el WACC para determinar si una empresa realmente crea valor para sus inversores es parte del curso de trading profesional de Lotus Trading Academy, con David Cánovas, Asesor Financiero certificado por la Directiva MiFID II de la CNMV.
Preguntas frecuentes sobre el ROIC
¿Qué es el ROIC?
Es la rentabilidad sobre el capital invertido, un ratio que mide la eficiencia de una empresa en generar rentabilidad a partir del capital destinado a su actividad operativa.
¿Cómo se calcula el ROIC?
Se calcula dividiendo el beneficio operativo después de impuestos entre el capital invertido en la actividad operativa del negocio.
¿Con qué métrica se compara habitualmente el ROIC?
Se compara habitualmente con el WACC (coste medio ponderado de capital) para determinar si la empresa crea o destruye valor.
¿Qué significa que el ROIC supere al WACC?
Significa que la empresa genera valor real para sus inversores, ya que la rentabilidad obtenida supera el coste de los recursos empleados.
¿Qué significa que el ROIC quede por debajo del WACC?
Significa que la empresa está destruyendo valor, aunque su beneficio contable sea positivo, al no compensar adecuadamente el coste de su capital.
¿En qué se diferencia el ROIC del ROA?
El ROA analiza el total de activos del balance, mientras que el ROIC se centra específicamente en el capital destinado a la actividad operativa.
¿Por qué prestan atención al ROIC los inversores en calidad de negocio?
Porque una capacidad sostenida de generar ROIC elevado suele reflejar una ventaja competitiva duradera y difícil de replicar por la competencia.
¿Excluye el ROIC partidas no operativas del balance?
Sí, se centra en el capital invertido en la actividad operativa, excluyendo elementos no directamente relacionados con el negocio principal.
¿Es el ROIC útil para comparar empresas de distintos sectores?
Puede serlo, aunque conviene tener en cuenta las diferencias estructurales de intensidad de capital entre sectores al hacer esa comparación.
¿Se puede tener ROIC elevado y ROE bajo simultáneamente?
Es posible, dependiendo de la estructura de capital de la empresa y de cómo se distribuya la financiación entre deuda y patrimonio neto.